Abrió su estudio de diseño Goertz Industrial Design, Inc. en New York en 1953 y llegó a BMW a través de Max Hoffmann. Hoffmann, era el mayor dealer de automóviles de lujo europeos en New York en los años '50. Se especializaba en marcas como Mercedes, Porsche y BMW, y su influencia era tal, que los fabricantes le enviaban muestras de sus diseños. Así es como BMW llegó a pedirle que lo asesorara en un proyecto para un deportivo con motor V8. Hoffmann no se impresionó con los bocetos y sugirió que lo siguiera Albrecht. Los diseños fueron aceptados inmediatamente y 2 semanas más tarde fué invitado a BMW en Munich.
