Gracias Wil por el video !!!. Expresa claramente lo que siempre sentí por el 2002.
Me encantó lo de que "cuando uno maneja un coche por el solo placer de hacerlo" y que un auto debe ser más que "una máquina para ir de un lugar A a uno B".
En suma ... da gusto mirarlo !!!!
Es tal cual: nadie va a dudar de que los autos modernos son excepcionales. Sería negar el avance de la ciencia, de la ingeniería, la mecánica y el diseño. Nadie va a negar que los autos son más veloces, mas económicos, más seguros. Tienen mejor desempeño, mejor aislamiento térmico y acústico. Tienen mejor audio y mejor refrigeración. Tienen mejor coeficiente de penetración, mejor tapizado y seguramente mejores luces. Frenan mejor. Tienen control de tracción y la lista es de no acabar.
Ahora ... les falta algo.
Alma.
Cuando yo era chico, los botijas de la cuadra conocíamos los autos por su sonido. Sabíamos escuchar el ronquido sordo de un V8 o el crepitar de un dos tiempos. De sentir el boxer de un VW y el restallar de un bialbero, y también entre ellos alguno diferenciaba el Alfa del 125. Conocíamos la "voz de hombre" del 2002 y la máquina de coser de un Citroen o un Toyotita 700 de dos cilindros (cuanto avanzaste Toyota!!!). Además ningún auto se parecía al otro.
Ni de frente ni de costado.
Ni de cerca ni de lejos.
Hoy son todos iguales. Manda el coeficiente.
Si les miramos la sombra en la pared, ¿quien los diferencia por marcas o modelos?
Me corrijo, no les falta algo...les falta todo.
Alma.
Eso les falta.